Granit Shala se mantiene durante mucho tiempo, pero en el décimo asalto Petar Milas golpea sin piedad y decide el combate prematuramente.

En el Rudolf Weber Arena, con las entradas agotadas, el combate principal cumplió lo prometido y terminó con un amargo desenlace. En el combate por el título internacional de los pesos pesados de la FIB, Petar Milas venció a Granit Shala al principio del décimo asalto y se coronó como nuevo poseedor del título.
El combate fue intenso y equilibrado desde el principio. Shala fue tácticamente disciplinado, trabajó mucho con el jab y utilizó contragolpes dirigidos, mientras que Milas buscó repetidamente su temida potencia de golpeo. Ambos boxeadores tuvieron sus momentos en los primeros asaltos, sin poder obtener una ventaja decisiva.
Shala consiguió controlar cada vez más el ritmo en la parte central del partido. Aunque Milas seguía asestando golpes duros individuales, le faltaba repetidamente consistencia en su seguimiento. Tras nueve asaltos, había mucho que decir a favor de la estrecha ventaja de Shala en las tarjetas de puntuación.

Pero entonces llegó el décimo asalto, y todo dio un vuelco. Milas asestó un potente derechazo que envió a Shala al suelo. El alemán volvió a levantarse, pero parecía visiblemente agotado. Milas continuó inmediatamente, golpeando con fuerza varias veces y obligando finalmente al árbitro a detener el combate después de que Shala cayera por segunda vez.
El TKO tardío provoca discusiones, sobre todo acerca de la larga duración del mismo. No obstante, es un éxito rotundo para Milas y un paso importante en la clasificación internacional. Shala, por su parte, se queda con la constatación de que ofreció un combate fuerte, que se decidió brutalmente al final.
Texto de Robin Josten