Terence Crawford mira atrás en su carrera con confianza y se ve a sí mismo a la altura de los iconos de los 80.

Terence Crawford no ha perdido ni un ápice de confianza en sí mismo, ni siquiera tras el final de su carrera. El antiguo campeón del mundo en cinco categorías de peso se ve a sí mismo a la altura de los más grandes nombres de la historia del boxeo, y menciona a los legendarios «Cuatro Reyes» en torno a Sugar Ray Leonard, Marvin Hagler, Thomas Hearns y Roberto Duran.
Crawford está convencido de que tiene todo lo que necesita estilísticamente para mantenerse en esta época. Su razonamiento: reúne varias cualidades en sí mismo: agilidad, técnica, variaciones de golpe y adaptabilidad táctica. Es precisamente esta versatilidad la que le ha caracterizado durante su carrera. De hecho, el estadounidense ofreció argumentos impresionantes hasta su retirada. Más recientemente, puso un signo de exclamación con su victoria sobre Saúl «Canelo» Álvarez, cuando subió dos categorías de peso y aún así dominó.
A pesar de todos sus éxitos, Crawford puso punto final a los 38 años. Había llegado el momento adecuado para él después de haberlo conseguido todo en el deporte. Al mismo tiempo, admitió que también había aspectos emocionales en su despedida; al fin y al cabo, el deporte le había acompañado toda su vida. Con su legado, Crawford es ya una de las figuras más influyentes de su generación. Si realmente podría competir con los «Cuatro Reyes» sigue siendo una cuestión de especulación, pero el debate hace tiempo que ha comenzado.
Texto de Robin Josten