Cruz derriba a Roach, pierde una deducción de puntos, y al final se intensifica la disputa sobre el controvertido empate en la división de peso semipesado.

Isaac «Pitbull» Cruz defendió su título interino de peso semipesado del CMB tras un duelo intenso y de alto nivel contra el ex campeón mundial Lamont Roach, pero el resultado dio mucho que hablar. Tras doce electrizantes asaltos en el combate principal de la cartelera de pago por visión de la PBC, celebrado en el Frost Bank Centre de San Antonio, la pelea terminó en empate mayoritario: una tarjeta de puntuación dio la victoria a Cruz por 115:111, mientras que otras dos la otorgaron por 113:113.
El musculoso mexicano Cruz (28-3-2, 18 nocauts) pisó el acelerador desde el principio y se dejó impulsar hacia delante por el vociferante público. Roach (25-1-3, 10 nocauts) demostró inmediatamente que no sólo era técnicamente superior, sino que también estaba preparado para entablar un intercambio de golpes. Cruz hizo una clara declaración en el tercer asalto: Un gancho de izquierda limpio obligó a Roach a caer al suelo con un derechazo – derribo oficial.
«Sabía que se detendría y pelearía conmigo en el combate preliminar. Pero también sé boxear, la gente lo olvida», explicó Cruz con seguridad. Roach rindió homenaje a su oponente: «Me quito el sombrero ante ‘Pitbull’. Él mismo es un gran campeón. Ofrecí a los aficionados un gran combate. De vuelta a la mesa de dibujo».
El combate empeoró en el séptimo asalto, cuando el árbitro James Green restó un punto a Cruz por golpes bajos, una decisión que provocó acaloradas discusiones posteriores. Roach aprovechó el impulso, se ajustó con más astucia y asestó golpes precisos, mientras que Cruz se desvanecía cada vez con más frecuencia a medida que avanzaba.
Roach se mostró frustrado tras la sentencia: «Lo único que quiero es justicia. Merecía una victoria ajustada. No acepto este resultado: para mí fue una victoria clara y ajustada». Cruz lo vio de forma completamente diferente: «Hice mi trabajo. El árbitro estaba de su parte, al igual que los jueces. Todo el mundo en San Antonio vio que gané. Por supuesto que habrá revancha, pero con otro árbitro».