El veterano cubano anota dos derribos y domina a Johan González durante doce asaltos en el Frost Bank Centre.

Erislandy Lara, actualmente el campeón mundial más veterano del boxeo profesional, ha vuelto a demostrar por qué sigue estando en la élite del peso medio a sus 42 años. En el Frost Bank Centre Arena de San Antonio (Texas), el cubano defendió su título mundial de la AMB por tercera vez consecutiva, esta vez con una clara victoria por puntos y por decisión unánime sobre el duro retador Johan González.
Lara (32-3-3, 19 nocauts) hizo una pronta declaración: una precisa y relampagueante izquierda recta envió al suelo al peligroso pegador González (36-5, 34 nocauts) al final del primer asalto. Este derribo tuvo un impacto inmediato en el combate: González se mostró notablemente más cauto en los siguientes asaltos y apenas encontró la forma de desatar su temido poder ofensivo.
El campeón dictó la acción durante toda la distancia. Con su típica inteligencia en el ring, su fluido juego de piernas y sus afiladísimas rectas de izquierda, Lara apenas permitió nada. González sólo asestó algún que otro golpe rasante, mientras que Lara asestó los golpes más claros y contundentes. En el duodécimo y último asalto, el campeón defensor puso otro signo de exclamación: Una dura combinación de puñetazos envió al suelo de nuevo a González y cimentó la actuación dominante de Lara.
«González vino a luchar y a ganar», dijo Lara en la entrevista en el ring. «Le conocíamos bien, estábamos preparados e hicimos los ajustes necesarios. Era un rival duro, pero aplicamos el plan de juego a la perfección. Demostré que sigo siendo uno de los mejores del mundo a los 42 años». El cubano fue claro sobre sus posibles próximos rivales: «No me importa Janibek y no quiero hablar más de él».
Con esta actuación, Erislandy Lara subraya de forma impresionante que sigue siendo un campeón del mundo peligroso y técnicamente brillante más allá de los 40 años, listo para cualquier gran desafío en la división de peso medio.