Ryan García: "Me has roto el corazón" | BOXSPORT

Ryan García: «Me has roto el corazón»

Ryan García causa revuelo en Los Ángeles. Mario Barrios mantiene la calma y anuncia un combate sin excusas para el 21 de febrero en Las Vegas.

Ryan García ya ha provocado varios escándalos, el último con un delito de dopaje. (Foto: Getty Images/Cris Esqueda/Golden Boy)
Ryan García ya ha provocado varios escándalos, incluido un delito de dopaje. (Foto: Getty Images/Cris Esqueda/Golden Boy)

Ryan García ha convertido la primera rueda de prensa en Los Ángeles en su comparecencia. Interrumpe, llama a la sala, reparte camisetas e incluso abandona brevemente el estrado entre medias. De este modo, marca el tono antes del combate por el título welter del CMB contra Mario Barrios, que tendrá lugar el 21 de febrero en el T-Mobile Arena de Las Vegas.

En lugar de hablar largo y tendido sobre tácticas, García saca a relucir otra historia: Joe Goossen, su antiguo entrenador, trabaja ahora para Barrios. García presenta esto como una desavenencia personal y le dice a Goossen: «Me has roto el corazón, Joe». Goossen intenta calmar el drama. Explica que no le guarda rencor y que sólo se centra en su luchador: «Mi objetivo es el mismo que en todos los combates: quiero que mi luchador gane».

No obstante, García sigue adelante con la escena. Le lanza a Goossen una camiseta con las palabras «SOY UN TRAIDOR». Goossen se la devuelve sin reaccionar. Barrios observa todo con calma y finalmente comenta: «Esto se está convirtiendo en un circo». Cuando Barrios habla entonces él mismo, se aclara. Dice que le parece bien que García esté realmente concentrado. Entonces no habrá excusas la noche del combate: quiere ganarle el 21 de febrero, por mucho que García quiera montar un espectáculo antes.

Pero García también muestra un lado inusualmente claro al final. Habla de sus últimas actuaciones y dice que tiene que mirar hacia delante después de los reveses. Anuncia que está «encerrado», se advierte del peligro de Barrios y promete ser la mejor versión de sí mismo.

Texto de Robin Josten