Abass Baraou ganó recientemente a Téllez y se alzó como campeón del mundo de la AMB. La próxima prueba le espera en San Juan con Zayas, y el alemán quiere colarse en otra fiesta.

El 31 de enero de 2026, el campeón mundial de peso medio de la AMB, Abass Baraou, boxeará contra el campeón de la OMB, Xander Zayas, en San Juan de Puerto Rico. El combate es por la unificación del título en 154 libras. Baraou viaja como el no favorito, pero no parece un hombre que se limite a serlo.
El púgil de 31 años procede de Berlín y adquirió mucha experiencia en Europa antes de dar el salto a Estados Unidos. En agosto ganó el título interino de la AMB contra Yoenis Téllez. Envió al cubano al suelo en el duodécimo asalto y se anotó una clara victoria por puntos. Poco después, es ascendido a campeón regular porque Terence Crawford renuncia a su cinturón.
Baraou describe la conquista del título como una fuerza motriz. «Ser campeón me da más hambre», afirma. Su vida cotidiana no cambiará, subraya, pero las oportunidades le entusiasman. Anuncia que quiere demostrar más que antes: «Aún no he demostrado lo que puedo hacer». Su imagen de sí mismo es clara. Se ve a sí mismo como un boxeador que rompe combates cuando marca el ritmo, aunque pueda boxear técnicamente si la situación lo exige.
Partido en casa con carácter obligatorio
Desde el punto de vista de Zayas, la velada es una prueba de fuerza y, al mismo tiempo, un combate en casa con carácter obligatorio. El campeón de la OMB sabe que Baraou no es un «nombre para marcar», ya que su victoria contra Téllez demuestra lo desagradable que puede llegar a ser a lo largo de doce asaltos. Por tanto, Zayas se centrará en controlar el ritmo y castigar el impulso hacia delante de Baraou con juego de piernas, sincronización y golpes claros para impedir que el alemán encuentre su ritmo. Ante su público, quiere demostrar que su título no es producto de la casualidad, sino el punto de partida de una era en la que quiere dejar su huella en el límite.
Texto de Robin Josten