La cubana Arlen López domina – Arnold Khegai vuelve a la pista, otros talentos impresionan en el evento AGON en el Uber Eats Music Hall.

El sábado por la noche, la Gala de Boxeo AGON de Berlín ofreció combates emocionantes y actuaciones dominantes. Arlen López, dos veces campeona olímpica, defendió con éxito su título continental AMB del peso semipesado. El invicto cubano (6-0, 2 nocauts) controló la acción durante diez asaltos contra Jairo Delgado (14-4, 10 nocauts) y se impuso claramente a los puntos. Los jueces puntuaron el combate 99-90, 100-89 y 98-91 a favor de López, subrayando sus ambiciones de retos mayores.
El ucraniano Arnold Khegai (23-2-1, 14 nocauts) protagonizó una impresionante reaparición en la división de peso pluma. Khegai dominó al ex campeón mundial Liborio Solís (37-9-1, 18 nocauts) durante ocho asaltos y ganó por unanimidad a los puntos (78-75, 80-72, 79-73). Para Solís, la derrota supuso su segunda derrota consecutiva.
También hubo una clara declaración en la división de los pesos pesados: el gigante cubano Carlos Castillo Rodríguez (8-0, 5 nocauts) se mantuvo invicto y derrotó claramente a los puntos al experimentado ucraniano Kostiantyn Dovbyshchenko (10-19-1, 7 nocauts). Las tres puntuaciones fueron 80-72 a favor de Rodríguez, que se encamina así hacia un combate por el título mayor.
En la división de peso medio, el italiano Etinosa Oliha (22-0, 10 nocauts) brilló con una rápida victoria por nocaut en el segundo asalto contra el croata Ivan Njegac. Oliha se mantiene así invicto y subraya su papel como próximo gran talento de la categoría de peso.
Las jóvenes promesas también causaron impresión:
- Malek Semmo (2-0, 2 nocauts) detuvo a Amir El Atqane (0-1-1) en el primer asalto.
- Assan Hansen (1-0) celebró un exitoso debut y se impuso en cuatro asaltos al argentino Kevin Bruna (4-3, 2 nocauts).
- El peso superwelter cubano Yusnier Soriano Ruiz (1-0, 1 nocaut) comenzó su carrera profesional con una clara victoria por nocaut sobre el mexicano Javier Castañeda Domínguez (9-5-2, 4 nocauts).
Así pues, los aficionados berlineses presenciaron una variada cartelera que no sólo puso en el candelero a nombres consagrados, sino también a talentos apasionantes.