El aguafiestas de Orlando: Abass Baraou venció a Yoenis Téllez a los puntos y se aseguró el cinturón interino de la AMB.

¡Alemania tiene otro campeón mundial de boxeo! Abass Baraou derrotó a los puntos al cotizado cubano Yoenis Téllez en un emocionante combate a 12 asaltos celebrado el sábado en Orlando, para asegurarse el título interino del peso semipesado de la AMB.
El oriundo de Oberhausen ha sido considerado durante años una de las mayores esperanzas del boxeo profesional alemán, pero su camino hacia la cima fue pedregoso: tras la polémica derrota ante Jack Culcay en 2020, las disputas con los promotores y la pandemia de coronavirus, su carrera pareció estancarse en algunos momentos. Sin embargo, Baraou perseveró, buscó nuevos impulsos en Inglaterra y Estados Unidos y se abrió camino de vuelta a la cima de la clasificación mundial.
El año pasado ganó el cinturón del Campeonato de Europa y se abrió camino hasta el número uno de la clasificación de la AMB. A Baraou se le consideraba el tapado contra Téllez, estrella fugaz de 25 años y protegido del promotor Jake Paul. Pero en Orlando se enfrentó sin miedo al bombo estadounidense y se convirtió en un aguafiestas.
Baraou: «Un doble Mundial con Kabayel, eso sería un sueño».
«Cuando oí ‘Y el nuevo…’, me sentí simplemente aliviado», declaró Baraou en una entrevista a sport.de. «Estaba en un país extranjero, en un evento extranjero. Pensé que harían todo lo posible para que ganara su boxeador. Pero el veredicto fue a mi favor: entonces supe que merecía la pena, que no era un sueño descabellado».
Su clave para la victoria fue una mezcla de experiencia y disciplina: «He disputado muchos combates duros a doce asaltos, he aprendido de ellos y siempre me he cuestionado críticamente. Esta vez estaba relajado y aumenté la presión de forma calculada. En el duodécimo asalto, me di cuenta de que Téllez estaba destrozado: fue entonces cuando apareció el instinto asesino».
El hecho de que pronto pueda convertirse en campeón del mundo regular de la AMB le hace sentirse especialmente orgulloso: «Siempre creí que llegaría a ser campeón del mundo, aunque fuera difícil. Ahora quiero defender el título, y boxear en Alemania en algún momento». Un doble combate mundial con Agit Kabayel en Oberhausen sería un sueño hecho realidad».
Texto de Robin Josten