Tras la detención de Daniel Kinahan, el pasado del boxeo está ahora en el punto de mira. Las investigaciones podrían arrojar nueva luz sobre antiguas conexiones y flujos de dinero.

La detención de Daniel Kinahan está causando un gran malestar en el mundo del boxeo. El presunto jefe de un cártel internacional de la droga fue una figura influyente en el boxeo profesional durante años, a pesar de las primeras señales de alarma y de la controversia pública. Kinahan saltó a la palestra en 2016, cuando se produjo un tiroteo mortal en el Hotel Regency durante un evento de boxeo. Aunque se le consideró un objetivo, su papel en el deporte permaneció inicialmente intacto. En los años siguientes, creó una extensa red con estructuras como MTK Global y trabajó con numerosos promotores y boxeadores.
La presión aumentó tras las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro estadounidense en 2022 a más tardar. MTK Global cesó sus operaciones poco después. Ahora, tras su detención en Dubai, la pregunta clave es: ¿cuáles son las consecuencias para quienes tenían tratos comerciales con él? Según los informes, los investigadores están investigando los flujos de dinero y los canales de comunicación en particular. Los mensajes cifrados y los posibles vínculos con transacciones financieras podrían desempeñar un papel decisivo. Aunque es poco probable que los propios boxeadores tengan que temer consecuencias legales, los promotores, directivos e intermediarios podrían ser objeto de un mayor escrutinio.
Nombres destacados como Tyson Fury, que en una ocasión mencionó públicamente a Kinahan, también se convirtieron en el centro de atención en algunos momentos, aunque hace tiempo que se cuestionan los vínculos directos. Una cosa está clara: la investigación no ha hecho más que empezar. Y podría mantener ocupado al boxeo durante mucho tiempo.
Texto de Robin Josten