Gabriela Fundora defiende todos los títulos mundiales del peso mosca con una victoria por nocaut sobre Marilyn Badillo Amaya – sorpresa de Jorge García en el peso superwelter.

En el Frontwave Arena de Oceanside, California, Gabriela «Dulce Veneno» Fundora (16-0, 8 nocauts) no dejó lugar a dudas sobre su dominio. Con un nocaut técnico en el séptimo asalto, se aseguró la defensa con éxito de sus cuatro principales cinturones mundiales (FIB, AMB, CMB, OMB) en la división de peso mosca contra la mexicana Marilyn Badillo Amaya (19-1-1, 3 nocauts), hasta entonces invicta. El evento fue organizado por Golden Boy Promotions de Oscar De La Hoya.
Fundora, la derecha con instinto asesino, empezó el combate con agresividad y presionó a su rival desde el principio. Badillo mostró inicialmente un buen juego de pies y movimiento de cabeza, esquivando hábilmente los ataques. Sin embargo, Fundora encontró su ritmo a partir del segundo asalto, imponiendo su jab y dictando el ritmo con él. En los siguientes asaltos, dominó claramente la acción desde el centro del cuadrilátero.
La presión fue excesiva en el séptimo asalto: una precisa combinación de tres puñetazos en la cabeza puso de rodillas a Badillo. Aunque la mexicana volvió a levantarse, tanto su esquina como el árbitro habían visto suficiente. El duelo se anuló a falta de 15 segundos para el final del asalto. Así pues, Fundora sigue siendo la campeona mundial indiscutible del peso mosca.
Sorpresa en el evento co-principal:
Hubo una gran sorpresa en el programa preliminar. El hasta entonces invicto peso superwélter Charles Conwell (21-1, 16 nocauts) perdió un reñido duelo a los puntos contra el mexicano Jorge García Pérez (33-4, 26 nocauts). Pérez, que subió al cuadrilátero como claro perdedor, realizó la mejor actuación de su carrera y se abrió camino hasta la cima de la clasificación del peso superwélter con una decisión dividida.
Tras doce asaltos muy reñidos, los jueces puntuaron 115-113 para García, 115-113 para Conwell y 115-113 de nuevo para García: una victoria muy ajustada pero merecida para el mexicano.