Dos talentos del siglo: Lamine Yamal inspira con el balón, Moses Itauma con los puños. Pero los que vuelan demasiado pronto también pueden aterrizar con fuerza.

Mientras que el fenómeno del fútbol Lamine Yamal se desliza por los terrenos de juego europeos con sólo 17 años y hace que los profesionales experimentados parezcan viejos en su madurez, en el boxeo se plantea la misma pregunta en circunstancias completamente distintas: ¿Cuándo está preparado un talento para llegar a lo más alto? Para Moses Itauma, la respuesta es: quizá antes de lo esperado, pero no demasiado pronto.
Este peso pesado de 20 años ya ha sido etiquetado en el Reino Unido como «el nuevo Tyson», con 11 victorias (9 por KO) desde 2023. Sin embargo, la comparación con Mike Tyson es errónea, no por su talento, sino por las lecciones que enseña el propio deporte. Porque donde Lamine Yamal brilla en el fútbol por su técnica, en el boxeo hay una cosa que es ante todo decisiva: la madurez, el físico y la mentalidad.
Itauma subirá al ring el próximo sábado contra Mike Balogun (21-1, 16 nocauts), otro paso en el camino hacia la clase mundial. Pero el promotor Frank Warren sabe que el emparejamiento no es un juego, sino un arte. Si Itauma se enfrenta demasiado pronto a «verdaderos» luchadores de talla mundial, corre el riesgo de sufrir el destino de Dubois: mucho bombo y platillo, poca sustancia… y el final en el momento equivocado.
¿Qué tienen en común Itauma y Yamal? Están obligando a sus deportes a replantearse los límites de edad. Pero mientras que en el fútbol se permite triunfar a la juventud, en el boxeo cada decisión precipitada se penaliza, con dolor y derrota.
Texto de Robin Josten