Muhammad Ali: Nueve años sin «El Más Grande»

El 3 de junio de 2016, el mundo no sólo perdió a uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos, sino también a un icono mundial: Muhammad Ali falleció hoy hace nueve años a la edad de 74.

Rumble in the Jungle: En el octavo asalto, Muhammad Ali (i.) noquea al hasta entonces invicto George Foreman (d.) en el estadio de fútbol de Kinshasa. «El Más Grande» triunfa y recupera su título de campeón mundial de los pesos pesados. (Foto: imago-images / UPI Photo)

Nacido como Cassius Clay en Louisville, Kentucky, Muhammad Ali se abrió camino desde unos orígenes humildes hasta la cima del mundo, en el ring y en la vida. Su carrera deportiva comenzó con el oro olímpico en Roma en 1960. Le siguieron 61 combates profesionales, 56 de los cuales ganó Ali, 37 por nocaut. Fue el primer boxeador en proclamarse tres veces campeón mundial indiscutible de los pesos pesados y defendió sus títulos contra muchos de los nombres más importantes de su época.

Sus legendarios combates contra Joe Frazier, George Foreman y Sonny Liston siguen siendo inolvidables. Tanto en el«Rumble in the Jungle» como en el «Thrilla in Manila», Ali redefinió el boxeo de los pesos pesados: rampante, rápido, poderoso, imprevisible. «Flotar como una mariposa, picar como una abeja» se convirtió en su marca de fábrica.

Pero su legado va mucho más allá del deporte. Ali fue un luchador por la justicia social, se opuso a la guerra de Vietnam, defendió públicamente los derechos civiles y el Islam, y arriesgó su carrera para hacerlo. Fue condenado al ostracismo, perdió su título mundial, pero siempre mantuvo sus convicciones. Su valor, su voz, su elegancia: Muhammad Ali era algo más que un boxeador. Era un símbolo de fuerza, de actitud, de cambio. Nueve años después de su muerte, su nombre sigue siendo sinónimo de grandeza: «Soy el más grande», y con razón.

Texto de Robin Josten