La máscara ha caído: En el pesaje, Anthony Joshua habla claro y promete a Jake Paul una velada amarga en Miami.

El ambiente ha cambiado. Lo que empezó de forma sorprendentemente respetuosa durante semanas terminó con un duro anuncio del combate en el pesaje ceremonial de Miami. Tras el último careo, Anthony Joshua no dejó lugar a dudas sobre lo en serio que se toma el combate contra Jake Paul. «Soy un boxeador serio», dijo Joshua inequívocamente. «Te voy a dar una buena paliza». Palabras que se quedaron grabadas en el Teatro Jackie Gleason, y que marcaron el tono del combate del viernes por la noche en el Centro Kaseya. En el pesaje oficial, Paul pesó 216,6 libras, mientras que Joshua pesó 243,4 libras, justo por debajo del límite establecido. Ocho asaltos, peso pesado, guantes de 10 onzas… y un escenario mucho mayor: las emisiones de Netflix en todo el mundo.
Éste es el primer combate de Joshua desde su debacle por nocaut contra Daniel Dubois. El antiguo campeón unificado y medallista de oro olímpico está bajo presión: una derrota contra una estrella de las redes sociales sería difícil de explicar en términos deportivos. Jake Paul, en cambio, se presenta como un hombre sin miedo. «Huelo el miedo», replicó. «La presión está sobre él. Para él, es perder-perder». Especialmente picante: fue el promotor de Matchroom, Eddie Hearn, quien en su día introdujo a Paul en el boxeo profesional, y ahora está enviando a Joshua a la carrera. «Eddie inició la carrera de Jake», dijo Joshua. «Y ahora me ha traído a mí para terminarla».
Texto de Robin Josten