Turki Al-Sheikh tiene cáncer y un tumor cerebral. Aun así, este promotor del boxeo sigue adelante con sus planes para el futuro de este deporte.

Turki Al-Sheikh es una de las figuras más influyentes del boxeo actual. Ahora, este dirigente deportivo saudí ha hablado por primera vez abiertamente sobre sus problemas de salud y, de paso, ha hecho una confesión impactante.
Según él mismo cuenta, este hombre de 44 años padece varios tipos de cáncer, además de un tumor cerca de la hipófisis. Tal y como explicó Al-Sheikh a la revista Ring Magazine, estas enfermedades ya se le diagnosticaron en 2015. En 2018 y 2019 pasó largas temporadas en Nueva York para someterse a tratamiento.
A pesar de los problemas de salud, Al-Sheikh sigue siendo una de las fuerzas impulsoras detrás de los mayores eventos de boxeo del mundo. En los últimos años, ha desempeñado un papel clave en megaeventos como los combates entre Oleksandr Usyk y Tyson Fury, Artur Beterbiev contra Dmitry Bivol o Anthony Joshua contra Francis Ngannou. Además, en 2025 fundó, junto con el presidente de la UFC, Dana White, la promotora Zuffa Boxing.
Sus declaraciones sobre el futuro fueron especialmente conmovedoras. Al-Sheikh quiere participar activamente en el desarrollo del boxeo mientras su salud se lo permita. «Quiero hacerlo antes de perder la memoria. Me da miedo que en 2028 o 2029 me olvide de mi nombre», explicó.
Entre otras cosas, está prevista una reunión con figuras destacadas del sector, como Dana White, Nick Khan, Frank Warren y Eddie Hearn, para seguir ampliando la colaboración en el mundo del boxeo internacional.
Las declaraciones del saudí han causado conmoción en todo el mundo. Al-Sheikh es considerado el artífice del reciente auge del boxeo y, gracias a sus inversiones, ha hecho posibles numerosas peleas importantes que antes se consideraban imposibles. Ahora queda claro que, entre bastidores, hay un hombre que se enfrenta a un reto mucho mayor que cualquier negociación por una pelea por el título.
Texto de Robin Josten