¡París! ¡Los Juegos Olímpicos! Estos juegos son los primeros que he visto en directo. Conseguí mis entradas, organicé mi alojamiento y ¡me puse en marcha! No fue tan fácil.

Participé en un sorteo de entradas, en el que se sorteaban franjas horarias en lugar de las codiciadas entradas. Gané una y se me concedió el favor de comprar entradas antes que los demás en las horas que se me asignaron. Rugby a siete una vez, halterofilia dos veces y boxeo cinco veces con dos entradas cada uno por 2900 euros. Barato es diferente. Ah, bueno, las finales de boxeo no se podían reservar todas. No importa, porque ¿cuántas veces estaré en las Olimpiadas y quizá sean los últimos juegos de dos de los deportes más antiguos del mundo: el boxeo y la halterofilia? No reservé mi alojamiento en París, sino en Reims, a 140 kilómetros. Sabiendo que los parisinos esperan más de 15 millones de visitantes para sus juegos, Reims, combinado con los desplazamientos, parecía la mejor solución.
27 de agosto – El programa de hoy no era de boxeo, sino de rugby a siete.
¿Reglas y normas? Yo no. No tengo ni idea de cómo funciona este deporte, pero es trepidante y estupendo de ver. ¡Francia es la campeona olímpica! Primero afeitaron a Sudáfrica 19:5 en la semifinal y luego destronaron sorprendentemente a Fiyi 28:7. Fue la primera derrota de Fiyi en los Juegos Olímpicos. Para mí, el Arco del Triunfo está en el programa de mañana, y para Maxi Klötzer y Magomed Schachidov, su debut olímpico. Vamos campeones, ¡a luchar y a ganar!
