Hace exactamente 90 años, Max Schmeling hizo historia en el mundo del deporte. Con su sensacional victoria por K.O. sobre Joe Louis, el púgil alemán de peso pesado se convirtió en una leyenda.

Fue uno de los momentos más importantes de la historia del deporte alemán: el 19 de junio de 1936, Max Schmeling derrotó de forma sensacional al gran favorito Joe Louis en el Yankee Stadium de Nueva York, pasando así a la historia del boxeo. Hoy se cumple el 90.º aniversario de ese combate legendario.
Las circunstancias no podían ser más diferentes. Joe Louis era considerado por entonces el futuro campeón del mundo y parecía prácticamente invencible. El estadounidense había derrotado a sus rivales uno tras otro antes de tiempo y los expertos lo consideraban el claro favorito. Las cuotas de las apuestas estaban claramente en contra de Schmeling: muchos no le daban casi ninguna oportunidad al alemán.
Pero Max Schmeling y su entrenador de toda la vida, Max Machon, habían analizado minuciosamente a su rival. Schmeling había detectado un punto débil en la defensa de Louis y se había preparado específicamente para ese momento. En el duodécimo asalto, por fin llegó el momento: con su temido directo de derecha, el alemán mandó al suelo a la superestrella estadounidense. Joe Louis ya no se levantó: la sorpresa fue total.
Millones de personas en Alemania siguieron aquel combate por la radio en plena noche. Esa victoria inesperada convirtió definitivamente a Schmeling en un icono nacional. Más tarde, echando la vista atrás, él mismo calificó ese combate como el más importante de su carrera: «Ese fue mi combate más importante. No quiero decir que fuera el más duro, pero para mí fue el más decisivo de mi carrera».
Y eso que ni siquiera fue un combate por el título mundial. Aun así, la victoria sobre Louis sigue considerándose hasta hoy la mayor victoria de un boxeador alemán de todos los tiempos. El propio Schmeling sigue siendo, hasta la fecha, el único campeón mundial alemán de peso pesado de la historia. En 1930 ganó el título mundial tras la descalificación de Jack Sharkey.
Schmeling también gozaba de gran prestigio fuera del ring. Tras su carrera como boxeador, se retiró en gran medida de la vida pública, se dedicó a obras benéficas e incluso ayudó económicamente a su antiguo rival Joe Louis cuando este se vio en apuros económicos. Con el paso de los años, la rivalidad deportiva se había convertido en amistad.
Max Schmeling falleció el 2 de febrero de 2005 a los 99 años. Sin embargo, su triunfo sobre Joe Louis sigue siendo inolvidable hasta hoy, y es uno de los capítulos más importantes de la historia del boxeo internacional.
Texto de Robin Josten