La Asociación Internacional de Boxeo (AIB) lanza por primera vez un evento de campeonato mundial con el nombre de «Noche de los Campeones». Triunfó un sexteto de ring del estado caribeño de Cuba.

Hacía mucho tiempo, décadas, que no ocurría: boxeo profesional en Cuba. El martes por la noche (hora local), tuvo lugar otra velada de boxeo profesional. En la Ciudad Deportiva de La Habana, en el Coliseo. El evento «Noche de los Campeones» fue organizado por la Asociación Internacional de Boxeo (IBA); por primera vez como campeonato mundial propio de la asociación, y en consonancia con el «Día Internacional del Boxeo», el 27 de agosto.
El programa de combates de la IBA incluyó seis combates entre los mejores atletas cubanos y oponentes de Rusia, Uzbekistán, Armenia, Colombia y Venezuela. Entre ellos: el peso pesado Julio César La Cruz (92 kg). El bicampeón olímpico subió al ring contra el uzbeko Madiyar Saydrakhimov, medalla de bronce en los Campeonatos del Mundo de Belgrado 2021. Tuvo éxito. La Cruz dominó el combate táctico a 10 asaltos, ganando por unanimidad a los puntos. En el torneo olímpico de boxeo de París, el cubano había fracasado por poco en octavos de final contra Alfonso Domínguez, que competía por Azerbaiyán, por decisión dividida.
El segundo acto principal de la velada ante unos 10.000 espectadores en el Coliseo, inaugurado en 1958: Arlen López contra José Luis Tejeda en el límite de peso semipesado (80 kg). El cubano, medalla de bronce en París, ganó por nocaut técnico; el dominicano fue noqueado en el tercer asalto. También ganaron los demás cubanos: Saidel Horta (57 kg), Lázaro Álvarez (63,5 kg), Erislandy Álvarez (63,5 kg) y Roniel Iglesias (67 kg). En resumen, una actuación triunfal del sexteto cubano. Una que nunca podría haber ocurrido antes. Porque: la dirección del estado socialista isleño bajo Fidel Castro había prohibido el pugilismo profesional en 1961. Dos años después de la revolución y la caída del gobernante dictatorial Fulgencio Batista. Pero desde 2022, los boxeadores pueden volver a participar en competiciones profesionales en el estado unipartidista caribeño, incluso en el extranjero. Además, el boxeo deportivo femenino vuelve a estar permitido en Cuba.
La IBA quiere escribir titulares positivos
Lo sorprendente es que la AIA, bajo su presidente ruso Umar Kremlev, intenta salir de la defensiva y producir titulares positivos. Como es bien sabido, el Comité Olímpico Internacional (COI) primero suspendió a la federación mundial (2019) y después la excluyó (2023). Las acusaciones también son bien conocidas: Por ejemplo, la falta de transparencia en los flujos financieros, la corrupción de los funcionarios y, no menos importante, la proximidad a la empresa estatal rusa Gazprom y al jefe del Kremlin, Vladimir Putin.
Ahora se ha abierto un nuevo capítulo con la «Noche de los Campeones de la IBA» en La Habana. «Nuestro deporte es capaz de unir a personas de todo el mundo sin discriminación», declaró Kremlev en un comunicado de la IBA el martes. Independientemente de si somos ricos o pobres, el boxeo es para todos. La IBA lo demostró no sólo en el Coliseo, sino también en el parque situado no lejos del neoclásico Capitolio de la capital cubana. Cientos de niños y jóvenes practicaron diligentemente el boxeo de sombra con guantes patrocinados por la IBA.
Aparte de esta campaña publicitaria La Habana fue elegida deliberadamente como sede por la IBA. Al fin y al cabo, el campeonato mundial amateur inaugural también se celebró allí hace 50 años, en agosto de 1974. Por cierto, la primera medalla de oro del campeonato mundial en la división de los pesos pesados la ganó el legendario boxeador cubano Teófilo Stevenson.
Texto de Oliver Rast