Oleksandr Usyk aún no ha terminado: tras su retirada voluntaria de la OMB, el jugador de 38 años ha anunciado que quiere volver a luchar por la corona indiscutible.

Oleksandr Usyk vuelve a dar que hablar en el panorama de los pesos pesados. Durante su aparición en la inauguración del 63º Congreso del CMB en Bangkok, el boxeador de 38 años hizo saber que su misión en el boxeo está lejos de haber terminado. Al contrario, el ucraniano ya está pensando en el próximo gran capítulo: el camino de vuelta para convertirse en el indiscutible número 1.
Con una sonrisa, Usyk explicó que el cinturón del CMB siempre ha tenido un significado especial para él. Y aunque no ostenta los cuatro títulos mundiales desde el mes pasado, considera que su estatus «no es invencible, sólo interrumpido». Usyk había renunciado voluntariamente al título de la OMB, que ascendía automáticamente a campeón del mundo al campeón interino Fabio Wardley, tan sólo unas semanas después de su espectacular victoria por puntos sobre Joseph Parker.
La decisión de renunciar al cinturón abre nuevas posibilidades a Usyk. En lugar de aceptar una defensa obligatoria contra Wardley, su equipo puede sondear la situación en el peso pesado. Un duelo contra el vencedor de Parker-Wardley se consideró a veces el favorito para su regreso, pero el entorno de Usyk lo deja claro: no hay presión de tiempo, ni objetivos fijos, sólo ambición.
El doble campeón olímpico sigue recuperándose actualmente de una lesión de espalda que sufrió en su segunda victoria sobre Daniel Dubois. Pero cuando Usyk vuelva a estar totalmente en forma, mantendrá abiertas todas sus opciones. Una cosa está clara: ¡quiere luchar por la corona indiscutible de los pesos pesados!
Texto de Robin Josten