El campeón de los pesos pesados da razones claras de por qué Wardley «no es un gran combate» para él. En su lugar, Oleksandr Usyk quiere luchar contra Deontay Wilder.

Oleksandr Usyk sigue dando que hablar, y esta vez incluso nombra a su oponente favorito. El rey ucraniano de los pesos pesados no piensa en absoluto en retirarse. En cambio, tiene un objetivo claro: Deontay Wilder. «Quiero seguir boxeando, y quiero a Wilder», dice Usyk a Boxing King Media. «Es un gran nombre, un verdadero pegador. Uno de los pesos pesados más fuertes de los últimos diez años. Me interesa este combate».
Usyk explica abiertamente -y con sorprendente sobriedad- por qué renunció a su cinturón de la OMB para evitar a Fabio Wardley. «Si Parker hubiera ganado, habría sido un gran combate para mí», explica el ucraniano. «Wardley es un buen tipo, le conozco. Pero para mí no es un gran combate en términos deportivos y comerciales».
Wilder, por su parte, a pesar de las cuatro derrotas sufridas en los últimos años, está interesado: «Si Usyk está listo, allí estaré. Sería enorme». El panorama de los pesos pesados se está agitando: Usyk quiere ser «el último gran pegador de su era», y Wilder ve su oportunidad de redención tardía. 2026 podría ser testigo del espectáculo que nadie tenía en mente desde hace mucho tiempo.
Texto de Robin Josten